Los factores de riesgo para las personas mayores ante la ola calor y como combatirlos

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Los factores de riesgo para las personas mayores ante la ola de calor y como combatirlos

Cómo reacciona el cuerpo humano ante el calor

 

La temperatura normal del cuerpo se sitúa entre 36ºC y 37ºC en situación de reposo y en un entorno con una temperatura ambiente de entre 18ºC y 26ºC.

La temperatura corporal viene marcada por el metabolismo corporal de manera que si aceleramos ese proceso –por ejemplo, mediante el ejercicio físico–, la temperatura del cuerpo aumenta, y si lo ralentizamos –por ejemplo, en determinadas fases del sueño–, la temperatura corporal disminuye. Estas variaciones son muy pequeñas, pero pueden verse incrementadas por factores como el ejercicio físico o por la temperatura ambiente.

Cuando la temperatura ambiente es inferior a la del cuerpo, éste va enfriándose poco a poco, y si la temperatura exterior es más alta que la del cuerpo, éste irá aumentando la suya. En el primer caso, podremos poner freno abrigándonos, pero en el segundo caso, el cuerpo necesitará echar mano del sistema que posee para regular el calor y mantenerse en una temperatura aceptable: la sudoración o transpiración, que aparece cuando la temperatura ambiente supera los 26ºC.

La eficacia de la sudoración puede verse afectada por la edad

En las personas mayores los riesgos del calor pueden ser mayores que en otros grupos de población. Asimismo, la humedad del aire puede alterar también la eficacia de este mecanismo (cuanto más alta sea la humedad del aire, menos calor evacuará el cuerpo mediante la sudoración).

Además de la sudoración, el cuerpo recurre a  la vasodilatación periférica cundo desea reducir la temperatura corporal. Los capilares de la piel incrementan su grosor y aumentan el riego sanguíneo de la piel para enfriar la temperatura de la sangre antes de que ésta vuelva al interior del cuerpo. Ello requiere de un aumento de la frecuencia cardíaca.

Efectos del calor excesivo sobre la salud

Como hemos visto, los dos principales mecanismos compensatorios que se desencadenan en el cuerpo cuando éste debe compensar un exceso de calor son la sudoración y la vasodilatación.

Una temperatura muy elevada produce pérdida de agua y electrolitos que son necesarios para el normal funcionamiento de los distintos órganos, así como un aumento de la frecuencia cardíaca. Por ello, la exposición a temperaturas extremas puede provocar problemas de salud como calambresdeshidratacióninsolación o golpe de calor (con problemas multiorgánicos que pueden incluir síntomas tales como inestabilidad en la marcha, convulsiones e incluso coma o muerte).

  • Calambres musculares

La pérdida de agua y electrolitos a través de la sudoración puede provocar la aparición de calambres, espasmos musculares dolorosos en extremidades y en el abdomen. Por sí mismos no representan un peligro, pero son un aviso de que se está produciendo una deshidratación.

  • Agotamiento por calor

La deshidratación conduce a una situación conocida como agotamiento por calor, que se caracteriza por la aparición de la sed, la debilidad, la taquicardia, problemas de ansiedad y un estado de confusión mental, además de un aumento de la temperatura corporal al perderse la capacidad de seguir sudando.

  • Insolación o golpe de calor

Cuando la deshidratación se mantiene y no se ponen medidas para atajar el agotamiento por calor, puede aparecer el golpe de calor, que se caracteriza por:

  1. Ausencia de sudoración
  2. Piel caliente
  3. Temperatura corporal muy elevada, por encima de los 42ºC
  4. Pupilas dilatadas
  5. Desorientación, confusión mental
  6. Vómitos
  7. Espasmos o temblores
  8. Falta de coordinación

El golpe de calor es una situación muy grave, que si no se ataja a tiempo puede causar alteraciones como hemorragias en la piel o en el sistema digestivo, parálisis de algunas partes del cuerpo e incluso la muerte

Recomendaciones para evitar problemas por el calor en las personas mayores

Consumo de líquidos:

  • Haga que la persona mayor beba agua de manera constante y a lo largo de todo el día sin esperar a tener sed ( ayudará a recuperar las pérdidas por el sudor). El agua debe beberse a sorbos y no debe estar demasiado fría, puesto que ello puede causar rechazo por parte de la persona mayor y dolor abdominal.
  • Evite que consuma bebidas con cafeína, alcohol o demasiado azúcar. No calman la sed y le hacen perder más líquidos corporales.
  • Si hay sospecha de deshidratación, proporciónele agua con algún preparado de sales minerales, o intercale la ingesta de alguna bebida isotónica con abundante agua, para reponer sales.

Consumo de alimentos:

  • Haga comidas ligeras. Aumente el consumo de ensaladas, verduras y frutas, zumos o gazpachos. Conseguirá reponer las sales minerales que se pierden por el sudor.
  • Evite las comidas grasas y demasiado abundantes puesto que dificultan la adaptación al calor.

En casa:

  • Procure que la persona mayor permanezca en las habitaciones más frescas de la casa, que suelen ser las interiores. No es recomendable permanecer en estancias con temperaturas superiores a los 26ºC.
  • Cierre las ventanas y baje las persianas sobre las que dé el sol. Aproveche los momentos de menos calor para ventilar y refrescar la casa.
  • Procure tener un ventilador en la estancia donde se encuentre.
  • Si nota mucho calor, refresque el cuerpo de la persona mayor, su cara y sus manos con agua fresca, pero no excesivamente fría.

En la calle:

  • Si tienen que salir a la calle, protéjanse del sol mediante un sombrero y gafas de sol. Usen ropa ligera muy transpirable. Aplíquense crema con un factor de protección solar alto.
  • Aprovechen las zonas de sombra.
  • Evite que la persona mayor realice esfuerzos físicos.
  • Haga que beba abundante agua, de 2 a 4 vasos de agua fresca por hora.
  • Nunca deje a una persona mayor en un vehículo estacionado y cerrado, aunque esté a la sombra y sea por poco tiempo.

 

Las personas mayores, sobre todo las que viven solas o son dependientes, pueden tener dificultades en adoptar medidas protectoras, por lo que es conveniente visitarlas, al menos, una vez al día.

Y en caso de emergencia…

Si observa alguno o varios de los siguientes síntomas en una persona mayor en situaciones de mucho calor:

  • Mareos o náuseas.
  • Calambres musculares.
  • Excesiva fatiga o debilidad.
  • Desorientación, confusión, falta de coordinación.
  • Ausencia de sudoración.
  • Piel muy caliente.
  • Temperatura corporal muy elevada.

Haga lo siguiente:

  1. Enfríe su cuerpo mojándolo con agua fresca, situándolo en un lugar fresco o dándole aire fresco.
  2. Proporciónele agua.
  3. No proporcione Paracetamol ni anti-inflamatorios ni esteroideos como la Aspirina.
  4. LLAME INMEDIATAMENTE AL 112
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